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PROBLEMATICA DE LA ENFERMEDAD DE CHAGAS
Simposio internacional. Academia Nacional de Medicina.
Buenos Aires, 19-20 abril 1999
INTRODUCCION
Christiane Dosne Pasqualini
Instituto de Investigaciones Hematológicas, Academia Nacional
de Medicina, Buenos Aires
Es con verdadero placer que les doy la bienvenida a todos ustedes.
Los participantes son más numerosos de lo calculado ya que teníamos
380 inscriptos con anterioridad a la inauguración (los que
totalizaron 497 al final del evento).
Este Simposio sobre la Problemática de la Enfermedad de Chagas
surgió inicialmente de una conversación con el Dr. Alvaro Moncayo en
ocasión del Congreso Internacional de Microbiología en setiembre de
1998. En aquel entonces nos comentaba que el Instituto Osvaldo Cruz de
Río de Janeiro estaba organizando una reunión en celebración de los
90 años del Primer Trabajo de Chagas1 sobre la enfermedad que lleva
su nombre. ¿Por qué no aprovechar esta ocasión para reavivar la
problemática nuestra en torno a la etiopatogenia y el tratamiento de
una enfermedad que sigue siendo un importante problema nacional? Y
desde entonces trabajamos en estrecha colaboración con los Dres.
Andrés Stoppani y Elsa Segura para confeccionar este Programa que
abarca 6 Paneles y 2 Conferencias especialmente elegidos para
actualizar temas candentes con el propósito final de alcanzar la
eliminación de la transmisión del Trypanosoma cruzi y un efectivo
tratamiento de los ya infectados. El estudio de la enfermedad de
Chagas ha sido prioridad nacional a nivel de la Secretaría de Ciencia
y Tecnología durante muchos años y debería seguir siéndolo.
La Academia Nacional de Medicina tiene especial interés en la puesta
al día de temas científicos y el actual es el 5° Simposio
Internacional que organiza desde 1996, todos con una concurrencia, sin
cargo, de 400-500 inscriptos. Todos estos simposios se publicaron2-5
en Medicina (Buenos Aires).
Quisiera recalcar que durante sus 60 años de publicación
ininterrumpida nuestra revista ha considerado como prioritario el
problema que significa la enfermedad de Chagas. El primer trabajo fue
una casuística de Gotta6 en 1946 seguido de un trabajo de Taquini et
al7 en 1952, sobre casos de cardiopatía chagásica crónica, con
otros dos sobre el tema, y con autopsias8, 9, en 1969. Trabajos sobre
anticuerpos chagásicos10, 11 empezaron a aparecer en 1975 aumentando
rápidamente, de tal forma que en el Indice Temático de ese año ya
había 8 trabajos sobre la enfermedad de Chagas y 9 en 1976 junto con
una Reunión Anatomoclínica sobre «Arritmias e insuficiencia
cardíaca en una enfermedad de Chagas»12. En 1979, en adhesión al
centenario del nacimiento de Carlos Chagas y a los seis años de
vigencia del Programa Nacional de Enfermedades Endémicas se convocó
a todos los grupos de trabajo a la V Reunión Anual sobre la
Enfermedad de Chagas organizada por la Secretaría de Estado de
Ciencia y Tecnología, que se realizó en Rosario del 14 al 16 de
junio de 1979. Los trabajos presentados se publicaron en el Suplemento
I del Volumen 40, 1980, que consta de 260 páginas y en cuya
Introducción, el Dr. Barousse13 hacía resaltar que si bien había un
importante caudal de resultados, en el área clínica todavía no
había modo de diferenciar la cardiopatía chagásica de alteraciones
cardiológicas con otras etiologías.
En mi propio laboratorio, el tema Chagas surgió con especial
importancia en dos ocasiones. En la década del 70, Miguel Angel
Basombrío había vuelto de EE.UU. para trabajar conmigo con el
propósito muy específico de ensayar una vacuna contra el cáncer:
preparó un pseudovirus que inoculó a ratones para luego desafiarlos
con el virus de Moloney; la vacuna resultó efectiva, pero sólo a
corto plazo ya que a largo plazo todos los animales que habían
sobrevivido desarrollaron leucemia14. Decepcionado, Basombrío
decidió usar todos sus conocimientos de vacunación para aplicarlos a
la enfermedad de Chagas: en mi laboratorio, en estrecha colaboración
con Rubén Laguens y Patricio Cossio, desarrolló el modelo de Chagas
experimental en ratones15-17. Es interesante recordar que juntos, con
Basombrío, recorrimos el país para encontrar una zona endémica
apropiada para instalar su laboratorio. Eligió Salta y hoy podremos
apreciar sus importantes logros. En una segunda ocasión, con Patricio
Cossio planeamos un experimento para tratar de confirmar la etiología
autoinmune de la cardiopatía chagásica. Se trataba de inocular
extractos de corazón normal en ratones Swiss para lo cual Oscar
Bustuoabad adaptó el método de orquitis autoinmune, y en efecto, los
animales desarrollaron una cardiomiopatía similar a la chagásica18.
Es curioso que a pesar de tantos datos a favor de una etiología
autoinmune, la controversia sigue.
Me resta agradecer a los Dres Carlos Morel y Alvaro Moncayo todo lo
que hicieron para que se pueda concretar esta reunión a través de su
interés y del importante patrocinio del Special Programme for
Training and Research in Tropical Diseases, World Health Organization
(TDR/WHO) lo que hizo posible invitar a los expositores extranjeros y
editar este Suplemento.
Bibliografía
1. Chagas C. Nova tripanozomiase humana. Estudos sobre a
morfolojía e o ciclo evolutivo de Schizotrypanum cruzi n.ge n.sp.
agente etiológico de nova entidade morbida do homem. Mem Inst Oswaldo
Cruz 1909; 1: 159
2. Reevaluación de la inmunología tumoral. Simposio Internacional,
Academia Nacional de Medicina, Buenos Aires, agosto 1996. Medicina
(Buenos Aires) 1996; 56 (Supl I): 1-96.
3. Nuevas perspectivas para el cáncer de mama humano a partir de
modelos experimentales. Simposio Internacional, Academia Nacional de
Medicina, Buenos Aires, junio 1997. Medicina (Buenos Aires) 1997; 57
(Supl II): 1-96.
4. SIDA y el desafío de las enfermedades emergentes. Simposio
Internacional, Academia Nacional de Medicina, Buenos Aires, setiembre
1998. Medicina (Buenos Aires) 1998; 58 (Supl I): 1-84.
5. Shock 1998. Oxígeno, óxido nítrico y perspectivas terapéuticas.
Simposio Internacional, Academia Nacional de Medicina, Buenos Aires,
abril 1998. Medicina (Buenos Aires) 1998; 58: 357-410.
6. Gotta H. Enfermedad de Chagas. Medicina (Buenos Aires) 1946; 6:
627-42.
7. Taquini AC, Lozada BB, Furmas B. Cardiopatía chagásica crónica.
Medicina (Buenos Aires) 1952; 12: 123-48.
8. Capris TA, Barcat JA, Fernández Moores AJ. Miocarditis chagásica
crónica. Estudio anatómico de 16 casos. Medicina (Buenos Aires)
1969; 29: 93-104.
9. Capris TA, Fernández Moores AJ, Barcat JA. Insuficiencia cardíaca
en la miocarditis chagásica crónica. Análisis de 174 casos con 16
necropsias. Medicina (Buenos Aires) 1969; 29: 339-45.
10. Parodi AS, Yanovsky JF, Szarfman A, Schmuñis GA, Traversa OC.
Humoral antibodies in human volunteers infected with experimental
immunizing antigen against Chagas’ disease. Medicina (Buenos Aires)
1971; 31: 369-76.
11. Szarfman A, Urman J, Otalora A, Larguía A, Yanovsky JF. Specific
agglutinins and immunoglobulin levels in congenital Chagas infection.
Medicina (Buenos Aires) 1975; 35: 245-250.
12. Reunión anatomoclínica. Arritmias e insuficiencia cardíaca en
una enfermedad de Chagas Medicina (Buenos Aires) 1976; 36: 42-50.
13. Barousse AP. Introducción. Enfermedad de Chagas. Medicina (Buenos
Aires) 1980; 40 (Supl 1): 3-4.
14. Mayer AMS, Basombrío MA, Pasqualini CD. Immunization against
primary, transplanted and spontaneous murine leukemia using a live
Moloney Sarcoma Virus vaccine. Br J Cancer 1980; 41: 966-75.
15. Laguens RP, Cabeza Meckert P, Basombrío MA, Chambo GJ, Cossio PM,
Arana RM, Gelpi R. Infección crónica del ratón con Trypanosoma
cruzi. Modelo experimental de enfermedad de Chagas. Medicina (Buenos
Aires) 1980; 40 (Supl 1): 33-9.
16. Basombrío MA. Resistencia a re-infecciones por el Trypanosoma
cruzi en ratones chagásicos. Medicina (Buenos Aires) 1981; 41 (Supl
I): 230-2.
17. Basombrío MA, Besuschio S, Cossio PM. Trypanosoma cruzi: Side
effects of immunization with live attenuated parasites in mice and
rabbits. Inf Immunol 1982; 36: 342-50.
18. Cossio PM, Bustuoabad O, Paternó E, Iotti R, Casanova MB,
Podestá MR, Bolomo N, Arana RM, Pasqualini CD. Experimental
myocarditis induced in Swiss mice by homologous heart immunization
resembles chronic experimental Chagas’ heart disease. Clin Immunol
Immunopathol 1984; 33: 165-75.
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