Volumen 67 - N. 2 imagen
LA TAPA
Forest y Kim Starr. Cinchona pubescens. “Quino, kina, cascarilla”. 
Fotografía cortesía de US Geological Survey. Foto de Forest & Kim Starr
Photograph courtesy of US Geological Survey – Photo by Forest & Kim Starr

La Cinchona pubescens (Vahl, 1790) (quino, kina, quinina roja, cascarilla, etc.), es una de las especies de cuya corteza se extrajo la quinina. Son arbustos grandes y árboles pequeños de 5 a 15 m de alto, del género Cinchona (calisaya, lancifolia, officinalis, ledgeriana, succirubra, etc.), familia Rubiaceae, nativos de las zonas tropicales de América. Tienen hojas perennes, opuestas, lanceoladas a redondeadas, de 10-40 cm de longitud. Las flores son blancas, rosadas o rojas agrupadas en panículas. El fruto es una cápsula con numeross semillas. Las propiedades medicinales de la corteza de los quinos eran conocidas por los indígenas. En 1638 la condesa de Chinchón, esposa del Virrey del Perú, fue curada de fiebres intermitentes con una preparación de corteza de quino; la curación se conoció en España y Europa y divulgó las propiedades de la corteza de quino, “cascarilla de la condesa”, “cascarilla de los jesuitas”, “cascarilla del Perú, etc. Linneo, describió en 1753 la C. officinalis, y, en honor a la condesa, bautizó Cinchona al género. En 1790 Vahl describió la C. pubescens. La tala desenfrenada de quinos para recolectar la corteza causó escasez del medicamento. A mediados del siglo XIX los holandeses contrabandearon semillas de quino a sus colonias de las Indias Orientales, y se convirtieron en el mayor productor de quina del mundo. Los británicos hicieron lo mismo y las plantaron en la India y Ceilán. Durante la Segunda Guerra Mundial Alemania ocupó Holanda, Japón se apoderó de las Indias Orientales Holandesas, y los Aliados fomentaron las plantaciones en Sudamérica, las Galápagos, Puerto Rico, Hawai. C. pubescens, por su crecimiento vigoroso, reproducción y diseminación rápida, es ahora una exótica invasora en las Galápagos y otras islas del Pacífico.
La quinina, primer alcaloide extraído de la corteza de quino, fue aislada y bautizada en 1820 por los químicos franceses P.J. Pelletier (1788-1842) y J.b. Caventou (1795-1877). Los norteamericanos R.B. Woodward (1917-1979), Premio Nobel de Química 1965, y W. von Eggers Doering creyeron sintetizarla en 1944. Un logro, pero no fue exactamente quinina lo que sintetizaron, recién en el 2001 se alcanzó la síntesis completa (Kaufman TS, Rúveda EA. Aislamiento y síntesis de quinina. Ciencia Hoy 2004; 14: 56-65). Ningún método es tan económico como la extracción del alcaloide de las fuentes naturales. Terminaron las bonanzas de los quinos y la quinina. Los quinos son hoy una plaga y medicamentos sintéticos y naturales suplantaron a la quinina para tratar el paludismo. Aún se usa la quinina en ciertos casos de paludismo, los calambres nocturnos de los ancianos, y, como amargo, en aperitivos, el agua tónica, otras bebidas sin alcohol, etc., esta industria se lleva el 60% de la producción.