EFECTOS DEL GLIFOSATO. LA CONTROVERSIA CONTINUA

Actualizado 8 diciembre 2017

El glifosato es el herbicida más utilizado en todo el mundo y desde su aparición en el mercado, en 1974, sus efectos sobre la salud y el medio ambiente han sido objeto de numerosos estudios epidemiológicos con variados resultados no siempre bien interpretados por los medios de comunicación.  En el año 2015 la Agency for Research on Cancer (IARC) catalogó al herbicida como un “probable carcinogénico” [1], calificación no compartida en las conclusiones de un documento conjunto de la OMS y la FAO, elaborado en la ciudad de Ginebra, Suiza en el año  2016 [2, 3]. En relación a esto, hace pocos días la Unión Europea renovó la licencia del glifosato por cinco años [4].  Los resultados de un trabajo reciente publicado en el Journal National Cancer Institute alimentan la controversia y dan fundamento al título de la nota. Los autores del trabajo, [5] estudiaron en el periodo 2001-2012/2013 la incidencia de cáncer en una cohorte de 57 310  aplicadores de herbicidas autorizados de los cuales el  83 % utilizaban glifosato y 32 347 de sus esposas en los estados de Iowa y Carolina del Norte en los EE.UU.  Los resultados presentados señalan la no diferencia en la incidencia de tumores sólidos de todo tipo o linfoideos mientras que un mayor número de personas con leucemia mieloide aguda fue registrado en los aplicadores aunque sin significación estadística. Transcribimos  las conclusiones de los autores:

“In conclusion, we found no evidence of an association between glyphosate use and risk of any solid tumors or lymphoid malignancies, including NHL (Non-Hodgkin lymphoma)  and its subtypes. However, we found some evidence of a possible association between glyphosate use and AML (acute myeloid leukemia. This association was consistent across different exposure metrics and for unlagged and lagged exposure. Given the prevalence of use of this herbicide worldwide, expeditious efforts to replicate these findings are warranted”.

En un artículo reciente Saracci [6] analiza estas controversias y que pueden dar un poco más de luz al problema y sus discrepancias . En el trabajo analiza  cuatro puntos: 1, la no distinción entre los términos s riesgo y peligro;  2)  el grado la fortaleza en la evidencia de los resultados obtenidos en los estudios; 3, diferentes modelos empleados; 4, conflictos de intereses. A ese artículo referimos al lector que quiera tener más herramientas para entender mejor el problema.

  1. Guyton KZ, Loomis D, Grosse Y et al. Carcinogenicity of tetrachlorvinphos, parathion, malathion, diazinon, and glyphosate. Lancet Oncol 2015; 16: 490-1.
  2. http://www.fao.org/3/a-i5693e.pdf.
  3. Tarazona JV, Court-Marques D, Tiramani M et al. Glyphosate toxicity and carcinogenicity: a review of the scientific basis of the European Union assessment and its differences with IARC. Arch Toxicol 2017; 91: 2723-43.
  4. La Nación, p. 18, 28 de noviembre 2017.
  5. Andreotti G, Koutros S, Hofmann JN et al. Glyphosate Use and Cancer Incidence in the Agricultural Health Study. J Natl Cancer Inst 2017 Nov 9. doi: 10.1093/jnci/djx233. [Epub ahead of print].
  6. Saracci R.The hazards of hazard identification in environmental epidemiology. Environ Health 2017 Aug 9;16:85. doi: 10.1186/s12940-017-0296-3.